Irregularidades y sobreprecio marcan al tren Interoceánico

Irregularidades y sobreprecio marcan al tren Interoceánico Irregularidades y sobreprecio marcan al tren Interoceánico
Foto: Gobierno de México

El descarrilamiento del tren Interoceánico en Oaxaca devela nuevas irregularidades como sobreprecios en este megaproyecto. Los trabajos de corrección de curvatura y pendiente realizados en un tramo de la Línea Z, generaron daños importantes.

Un total de 28 millones 849 mil 661.60 pesos fueron los daños al erario federal que dejaron, de acuerdo con una auditoría de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). El monto corresponde a gastos observados por la compra de insumos a sobreprecio y la falta de comprobación sobre su uso real en la obra.

Develan sobreprecios del Tren Interoceánico

La irregularidad fue documentada en la auditoría número 129 de la Cuenta Pública 2024, entregada por la ASF a la Cámara de Diputados el pasado 4 de febrero. En el informe se señala que, al menos, tres contratos relacionados con la renta de maquinaria, la adquisición de rieles y la contratación de personal para trabajos ejecutados entre 2019 y 2024 presentaron sobrecostos significativos.

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Las observaciones, dadas a conocer por El Universal, se centraron en contratos celebrados por la empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V. (FIT), responsable de la ejecución de los trabajos en la Línea Z. Al detectar las anomalías, la empresa intentó justificar los gastos mediante reportes fotográficos, argumentando que la maquinaria fue utilizada en el tramo intervenido y que el personal contratado sí realizó labores en la zona.

¿Cuál fue el dictamen?

La ASF determinó que las evidencias presentadas no fueron suficientes para acreditar el uso efectivo de los equipos ni la participación del personal señalado. En su dictamen, el órgano fiscalizador indicó que los reportes fotográficos no demostraban de manera clara la operación de la maquinaria ni la presencia del personal, además de que dichos registros no fueron incluidos en los informes de la supervisión externa de la obra.

Otro de los señalamientos clave fue la falta de georreferenciación en las imágenes presentadas. Esta omisión impidió verificar que los trabajos documentados correspondieran realmente al tramo donde se llevaron a cabo las correcciones de curvatura y pendiente, uno de los puntos identificados por los auditores como técnicamente complejos debido a sus características topográficas.

La auditoría 129 incluyó la revisión de más de 100 contratos, convenios modificatorios, anexos técnicos y facturas de compra relacionadas con el proyecto. De todo ese universo de documentos, tres contratos concentraron el gasto observado por 28.8 millones de pesos, al detectarse la adquisición de productos con precios superiores al mercado y la falta de comprobación de su aplicación directa en la obra.

La ASF también señaló que las complicaciones técnicas derivadas de pendientes pronunciadas y curvaturas elevadas en el trazo ferroviario fueron un factor recurrente en la ejecución de los trabajos, pero aclaró que estas condiciones no justifican el pago de sobreprecios ni la ausencia de controles adecuados para verificar el uso de recursos públicos.

Las observaciones deberán ser solventadas por la entidad responsable o, en su caso, dar paso a procedimientos administrativos y posibles responsabilidades, en un contexto donde la seguridad y la correcta ejecución del Tren Interoceánico se mantienen bajo escrutinio tras el reciente descarrilamiento.

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