Joan, esposa de Richard Branson, falleció este martes después de acompañar al fundador de Virgin por 50 años. La noticia la dio a conocer el empresario a través de sus redes sociales, donde compartió lo que Joan significó en su vida.
«Era mi mejor amiga, mi apoyo, mi luz, mi mundo», escribió en el mensaje donde colocó una sonrisa de la mujer que cambió su vida e iluminó sus días más oscuros.
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Sostuvo que era la madre y abuela más maravillosa, incluso más allá de lo que cualquiera de sus hijos y nietos podrían haber deseado. Ante la partida de su mujer, aseguró que tiene el corazón roto.
Muere la esposa de Richard Branson, fundador de Virgin
El empresario británico anunció el fallecimiento de su esposa Joan Templeman, quien destacó por mantener un perfil bajo a lo largo de toda su relación. A pesar de las extravagancias y el espíritu sorpresivo del fundador del magnate, ella siempre se mantuvo fiel a él.
Joan tenía 80 años y poco se sabe sobre la causa de su muerte. Apenas un día antes de su fallecimiento, Branson había publicado una imagen antigua de ambos con la sencilla leyenda «Amo esta foto con Joan». Debido a esta imagen sus seguidores consideran que que la familia ya transitaba un momento de despedida.
Richard Branson es un empresario reconocido mundialmente como fundador del Virgin Group, conglomerado que abarca desde aerolíneas (Virgin Atlantic) hasta turismo espacial (Virgin Galactic). Nacido el 18 de julio de 1950 en Londres, Branson se ha destacado por su espíritu emprendedor, sus desafíos audaces y su filosofía de innovación constante, lo que lo ha convertido en una de las figuras más simbólicas del capitalismo moderno.
En cuanto a su relación con Joan, ambos se conocieron a mediados de la década de 1970, cuando ella trabajaba en una tienda de antigüedades en Londres. Branson ha contado en entrevistas que quedó profundamente enamorado de ella desde ese primer encuentro y que, para conquistarla, recurrió a gestos románticos poco convencionales, entre ellos comprar su isla privada, Necker Island, donde finalmente se casaron en 1989.
Pese a la fama y notoriedad de Branson, Joan siempre mantuvo un perfil muy reservado: pocos medios documentaban su vida, y su presencia pública era mínima. Según Branson, ella fue un pilar emocional, mental y espiritual para él en sus aventuras empresariales, apoyándolo en cada paso sin buscar protagonismo.