La capital de Yemen, Saná, fue escenario de un nuevo bombardeo israelí que dejó al menos dos muertos y cinco heridos, según reportaron medios vinculados a los rebeldes hutíes. El ataque aéreo ocurre en el marco de la escalada de enfrentamientos en Medio Oriente tras la guerra en Gaza.
De acuerdo con el ejército israelí, los bombardeos estuvieron dirigidos contra infraestructuras militares hutíes en la capital de Yemen, incluidas zonas cercanas al palacio presidencial, centrales eléctricas y una instalación de almacenamiento de combustible.
En un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que los ataques fueron “en respuesta a los repetidos ataques del régimen terrorista hutí contra Israel y sus civiles, incluido el lanzamiento de misiles y drones hacia territorio israelí en los últimos días”.
Víctimas y daños reportados por los hutíes
La cadena de televisión Al Masirah, controlada por los rebeldes hutíes, informó que el balance preliminar es de dos personas muertas y cinco heridas.
Una fuente de seguridad hutí declaró a la agencia AFP que uno de los bombardeos alcanzó un edificio municipal en el centro de Saná, además de una estación petrolera y una central eléctrica en el sur de la ciudad.
Las imágenes difundidas por AFP muestran una densa columna de humo negro elevándose sobre la capital yemení, lo que refleja la magnitud del ataque.
Contexto: hutíes, Irán e Israel en la guerra regional
Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, han intensificado sus ataques con misiles balísticos y drones contra Israel desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, cuando Hamás lanzó un asalto sorpresa contra territorio israelí.
Los hutíes han declarado que estas ofensivas forman parte de su “solidaridad con el pueblo palestino”, lo que ha ampliado el conflicto más allá de Gaza y extendido la tensión hacia el mar Rojo y la península arábiga.
Repercusiones del bombardeo en Medio Oriente
El nuevo ataque israelí en Yemen evidencia la creciente regionalización del conflicto en Medio Oriente, con enfrentamientos que involucran a actores como Irán, grupos armados en Yemen, Hamás y el propio Estado de Israel.
Expertos advierten que este tipo de operaciones militares aumentan el riesgo de una escalada más amplia, con consecuencias para la seguridad en el mar Rojo, una de las rutas comerciales marítimas más importantes del mundo.