Bad Bunny entregó su Grammy al Álbum del Año a un niño durante el medio tiempo del Super Bowl LX. El momento se viralizó en redes al mostrar al menor viendo la premiación por TV junto a sus padres. La audiencia interpretó la escena como una representación simbólica de los orígenes humildes del puertorriqueño.
¿Quién es el niño al que Bad Bunny le dio su Grammy en el Super Bowl?
El niño actor es Lincoln Fox quien simboliza a Benito Martínez Ocasio en su niñez puertorriqueña frente al televisor. La narrativa conecta sueños infantiles con un triunfo global del conejo malo en escenario masivo. El segmento emociona al ilustrar el camino desde aspiraciones barriales hasta consagración internacional. La producción refuerza un mensaje de superación latina para 120 millones de televidentes.
No es Liam Ramos: desmienten esta conexión migratoria
¿Quién es Liam Ramos? Sports Illustrated confirmaó que Lincoln Fox es quien interpreta el papel, no Liam Conejo Ramos de cinco años. El menor migrante enfrenta detención por ICE junto a su padre Adrián desde el 20 de enero en Minnesota. Juez federal libera a la familia el 1 de febrero tras traslado a Dilley, Texas. La equivocación viral surge por timing migratorio, pero carece de una base factual.

Adrián Conejo relató a Telemundo el miedo persistente de Liam post-detención. El legislador demócrata Joaquín Castro denunció las condiciones depresivas durante una visita al centro. La familia mantiene un perfil bajo en Texas por temor a la recaptura migratoria.
Crítica social en «La Casita» pro-latina
Bad Bunny portó un balón que tenía la frase: «Juntos, somos América» durante show estelar en Levi’s Stadium. The Guardian analizó este segmento como protesta contra las políticas ICE 2026. Este escenario transforma el Super Bowl en manifiesto cultural de unidad latina. Por su parte, el polémico, Chumel Torres ironiza la euforia gringa: «Ni nosotros le entendemos, papi».
El evento de los Grammy generó 2.4 millones de interacciones en primeras horas post-transmisión. Los usuarios mexicanos viralizaron la teoría Ramos por contexto compartido. La audiencia latina celebró esta visibilidad boricua. Por lo que, este momento trasciende de solo un show deportivo a consolidar Bad Bunny como una voz generacional.
Bad Bunny conviertió el medio tiempo en manifiesto cultural transformador. Niño actor eterniza narrativa de raíces triunfantes sobre escenario mundial.