El artista puertorriqueño Benito Martínez Ocasio, mejor y mundialmente conocido como Bad Bunny junto con su sello Rimas Entertainment LLC enfrentan una demanda por 16 millones de dólares.
Tainaly Y. Serrano Rivera interpuso el recurso legal el 5 de enero de 2026, por el presunto uso no autorizado de la voz de una mujer en dos de las canciones más populares del artista.
La demandante afirma que utilizaron su grabación de voz sin su consentimiento en los temas “Solo de mí” (2018), incluido en el álbum X100pre, y “EoO” (2025), del disco Debí Tirar Más Fotos.
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Acusaciones y reclamos legales
Según el documento judicial, Serrano Rivera afirmó que el productor Roberto J. Rosado, conocido artísticamente como La Paciencia, le solicitó la grabación en cuestión a través de WhatsApp, donde le pidió un audio en el que dijera: “Mira, puñeta, no me quiten el perreo”.
La demandante sostiene que en el momento de la grabación no se le explicó el propósito real ni que su voz sería utilizada con fines comerciales en producciones musicales. Además, afirma que nunca recibió compensación económica, reconocimiento legal ni autorización para su uso.
Fundamentos de la demanda
La acción legal, presentada ante un tribunal de Puerto Rico, argumenta que se violaron varios derechos legales y civiles de Serrano Rivera, entre ellos:
- Derechos morales de autor, en su modalidad de derecho moral de atribución.
- Derecho a la propia imagen y a la intimidad.
- Enriquecimiento injusto por la explotación comercial de su voz sin consentimiento.
- Reclamación de daños y perjuicios.
Además de la indemnización económica, la demandante solicita que se ordene el cese inmediato del uso de la grabación de voz en cualquier formato, ya sea presente o futuro.
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Respuesta y contexto
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni Rimas Entertainment LLC han emitido una declaración oficial sobre la demanda. El caso ha generado debate en la industria musical sobre el uso de grabaciones, los derechos de autor y el consentimiento en la explotación comercial de voces, especialmente en producciones de alto alcance global.
Este reclamo legal se suma a otros procesos que el cantante ha enfrentado en los últimos años. También relacionados con el uso de propiedad privada y derechos de terceros, aunque ninguno ha tenido resoluciones definitivas hasta ahora.