Hinchas heridos y detenidos tras violencia en Independiente vs. U. de Chile marcan una noche trágica en Avellaneda. El partido de revancha por octavos de final de la Copa Sudamericana, entre Independiente y Universidad de Chile, se disputó hasta el segundo tiempo, cuando una batalla campal en la tribuna visitante obligó a Conmebol a suspender el encuentro. La situación escaló a más de 300 detenidos y numerosos heridos, mientras autoridades enfrentaban la urgencia de atender la crisis y proteger a los afectados.

Heridos, intervenciones y detenciones
Al menos 19 hinchas fueron trasladados a hospitales en la provincia de Buenos Aires: la mayoría al Hospital Fiorito, otros al Presidente Perón y al Wilde. Dos recibieron atención neuroquirúrgica tras caer desde altura, aunque no ingresaron en estado crítico.
El embajador chileno en Argentina, José Antonio Viera-Gallo, reportó que tres mujeres detenidas y 97 adultos (mayoría) aún permanecían en la comisaría 4 de Sarandí, y que los menores ya fueron liberados en custodia familiar.
Escalada violenta en el estadio
El enfrentamiento se originó al reanudarse el segundo tiempo con el marcador global favorable a la U de Chile. La parcialidad visitante lanzó objetos y prendió fuego asientos plásticos, lo que provocó una reacción de los hinchas locales que incluso rompieron cristales del micro que transportaba al plantel chileno. Grupos locales lograron ingresar al sector visitante, mientras la policía y APreViDe insistían en suspender el partido, lo que finalmente ocurrió tras una reunión de emergencia.
El partido fue cancelado oficialmente por Conmebol, que denunció falta de garantías de seguridad por parte del club anfitrión.

Reacción de autoridades y clubes
El presidente de la U. de Chile, Michael Clark, calificó los hechos como una tragedia y expresó su alarma por la situación de los hinchas: “No sabemos si hay muertos… Estamos muy preocupados”, declaró.
Por su parte, el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, negó responsabilidad institucional y describió la violencia como “injustificada”.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, solicitó al embajador Viera-Gallo visitar a los heridos y detenidos para garantizar su atención y derechos.
