Las fuerzas de Estados Unidos incautaron un buque petrolero vinculado a Venezuela que navegaba bajo bandera rusa en el Atlántico Norte. El aseguramiento se dio tras una prolongada persecución como parte de las acciones para hacer cumplir las sanciones impuestas al sector energético venezolano.
El buque, originalmente conocido como Bella 1, había sido sancionado en 2024 por Estados Unidos debido a su presunta participación en operaciones ilícitas de transporte. Fue capturado luego de varias semanas de seguimiento y de evadir el bloqueo marítimo estadounidense.
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La operación contra el petrolero
Según el Comando Europeo de Estados Unidos, el buque fue incautado en el Atlántico Norte bajo una orden emitida por un tribunal federal estadounidense por violar las sanciones contra Venezuela. La operación fue coordinada por la Guardia Costera y las fuerzas armadas de EE. UU., con apoyo de otros departamentos del gobierno, incluidos los de Justicia y Seguridad Nacional.
El petrolero, que anteriormente evitó el abordaje de la Guardia Costera, navegaba ahora con bandera rusa. De acuerdo con la información difundida, se realizó un cambio de nombre y registro con lo que intentaba dificultar su rastreo.
¿Por qué fue asegurado el petrolero?
La incautación forma parte de una serie de medidas de Washington para bloquear la exportación de petróleo venezolano que considera sancionado o ilícito. Esta acción se da en medio de tensiones geopolíticas tras la reciente captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Funcionarios estadounidenses han defendido estas acciones como parte de un esfuerzo por hacer cumplir las sanciones y proteger la estabilidad hemisférica. Insisten en que los buques que violen las normativas internacionales serán perseguidos y detenidos dondequiera que se encuentren.
Repercusiones diplomáticas
La incautación de un buque con bandera rusa y vínculos con Venezuela podría incrementar las tensiones internacionales, ya que se trata de una de las primeras operaciones de este tipo en las que Estados Unidos actúa contra un barco bajo otra jurisdicción.
Expertos y observadores han señalado que la medida tiene implicaciones para la relación entre Estados Unidos, Rusia y otros países involucrados en el comercio petrolero global.
Hasta el momento, no se han reportado declaraciones oficiales de las autoridades rusas o venezolanas sobre este incidente, aunque en ocasiones anteriores han criticado con dureza las acciones estadounidenses en el ámbito marítimo y energético.