El periodista y escritor mexicano Ulises Carrillo Cabrera triunfó en la categoría de Relato del certamen literario “La Cruz escribe”. La Ilustre Cofradía de la Santa Vera Cruz de Salamanca, institución con más de cinco siglos de historia, fue quien lanzó la convocatoria. El reconocimiento fue otorgado a su obra El cuarto clavo, seleccionada entre 72 textos provenientes de distintos países.
El jurado, integrado por Tomás González Blázquez, José Amador Martín Sánchez y Juan Carlos López Pinto, destacó el modo en que el autor presenta “cómo la herencia de un legado va construyendo una cofradía y se inserta en la vida del cofrade”. Subrayó la calidad literaria del relato y la diversidad de miradas que ofreció el certamen en torno al símbolo de la Cruz como experiencia humana, histórica y espiritual.
El escritor mexicano Ulises Carrillo gana premio en España
Originario de Chiapas, México, y residente en Grasse, Francia, el también politólogo propone en El cuarto clavo una lectura contemporánea del relato cristiano. Su punto de partida es una pregunta sencilla: si tradicionalmente se habla de tres clavos en la crucifixión de Jesús, ¿qué sucedería si hubiese existido un cuarto?
El escritor mexicano Ulises Carrillo, ganador en España, construye una metáfora sobre la comunidad y los vínculos sociales. Para él, ese clavo “sobrante” simboliza hoy a las relaciones humanas que sostienen la vida colectiva.
Subrayó que el certamen “La Cruz escribe” tiene también un sentido social. Señaló que el concurso cobra relevancia en un contexto global marcado por la fragilidad del tejido social, al reivindicar el valor de la tradición, la pertenencia y la vida comunitaria.
“Participar en una cofradía es algo que hacemos todos los días”, explicó.
El certamen fue convocado el 18 de agosto de 2025 y dio a conocer su fallo el 14 de diciembre, festividad de San Juan de la Cruz, patrono de los poetas en lengua castellana. Además de la categoría de Relato, contempló premios de poesía y una categoría infantil. La institución convocante, fundada en 1506, es la más antigua de las cofradías penitenciales de Salamanca.